miércoles, 4 de junio de 2014

UN BOCETO DE GUIÓN


El ser que tenía junto a mí en el asiento ya no era la del amigo de toda la vida; era una monstruosa criatura que parecía provenir de los espacios siderales e irradiaba desconocidas y malsanas fuerzas.
H. P. Lovecraft – El terror que acecha en el umbral
Tomado de un cuaderno de apuntes del director Jack Arnold: En un pueblo de la Luisiana empiezan a desaparecer aves de corral y otros animales de granja. Unas semanas después, cerdos y vacas corren igual suerte. Unos niños dicen haber visto a un ser deforme deambulando por los pantanos. No hace falta mucho para responsabilizarlo por la desgracia. Se arman partidas de caza. Los botes surcan los cursos de agua. Las antorchas iluminan las ciénagas. Pero ni los sabuesos hallan rastros del abominable jorobado. Se atribuye el incidente a una broma infantil. Por un tiempo parece retornar la quietud pero una invasión de mosquitos ataca a humanos y bestias. Los hogares pierden sus mascotas. Primero fue el lazarillo del viejo Mc Donald. Más tarde, se desvaneció “Precious”, el poodle de Jamie Gumb, la modista. Hasta se esfumó el cobayo de los huérfanos Flora y Miles. Las calamidades no quedaron ahí. Peces, ranas y caimanes abandonan canales y marismas. El reverendo O’Hara anuncia la inminencia de la Segunda Venida. Los habitantes experimentan severas alteraciones de conducta. Se suceden hechos de sangre. Los acontecimientos desbordan al Sheriff John T. Chance. El gobierno federal envía a la Guardia Nacional. Se implanta el toque de queda y un riguroso cordón de 5 millas a la redonda. Fracasan todos los intentos de pacificación. Llegan noticias de eventos similares en Tierra del Fuego, Uganda, Siberia y Camberra. Los pobladores se entregan a actos de canibalismo. El profesor Zellaby cree tener una vacuna pero el tiempo apremia porque el Mayor Schaeffer está determinado a usar un cañón laser para exterminar la “Plaga de Torrance Town”. La bella Kay Lawrence se ofrece como voluntaria para probar el suero. El ensayo es un éxito y los sobrevivientes se dirigen felices hacia las barricadas. Los soldados dan la voz de alto y luego los acribillan a fin de erradicar el peligro de contagio. Un inusual relámpago ilumina el firmamento. En un platillo volador un ser deforme anota: "fauna apta para consumo, mosquitos transmiten nuestros virus a las especies indígenas. Se avecina una catástrofe demográfica".

© Pablo Martínez Burkett, 2014
El presente relato ha sido publicado en el # 134 de la Revista digital miNatura, dedicado al Cine de Clase B.